No necesitas un vestidor enorme. Ni un closet gigantesco. Más importante que tener un ropero grande, es disponerlo justo donde lo necesitas, planificar su distribución a medida de tu ropa y tus especiales hábitos de orden. ¿Empezamos?
Ubica bien el closet.
El sueño de tener un vestidor puede lograrse tanto reservando toda una estancia a la ropa como colocando una cabina o un armario con astucia. Se trata de ponerle un poco de imaginación y, sobre todo, de planificar la ubicación del armario desde el principio. ¡Piensa dónde debes vestirte! (y no tiene por qué ser en el dormitorio). De hecho, si vives en pareja es mejor separar el ropero de donde se duerme, para respetar el descanso del otro. Eso sí, cada opción (armario, cabina o vestidor) exige un lugar de distintas dimensiones.
